Inicio Actualidad TEXAS, EL SALARIO MÍNIMO NO ES REFLEJO DE LA PROSPERIDAD DEL ESTADO

TEXAS, EL SALARIO MÍNIMO NO ES REFLEJO DE LA PROSPERIDAD DEL ESTADO

El próximo 1 de septiembre se celebrará el Día del Trabajo, una fecha que desde 1884 está dedicada a honrar la contribución de los trabajadores a la economía del país.

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El próximo 1 de septiembre se celebrará el Día del Trabajo, una fecha que desde 1884 está dedicada a honrar la contribución de los trabajadores a la economía del país.

Y bien que se lo tienen merecido, ya que gracias al trabajo arduo de millones de trabajadores, y a pesar de los altibajos, la economía de los Estados Unidos se mantiene como la primera del mundo, con un Producto Interno Bruto (PIB) del orden de las decenas de billones de dólares (para el 2013), cifra a la que Texas contribuye con aproximado de 1 billón y medio de dólares cada año, según datos del Banco Mundial y la Contraloría de Texas.

Sin duda las cifras son astronómicas y envían un mensaje de bienestar, prosperidad y esperanza para nuestro estado, al punto de que algunos analistas económicos señalan que de ser un estado soberano, ocuparía la posición número 12 entre las mejores economías del mundo.

Pero en medio de este progreso, resulta contrastante y hasta molesto que precisamente en el segundo estado más rico del país, luego de California, y en donde la gente se ufana de que todo “es grande”, el salario mínimo haga honor a su nombre y se mantenga justo en la tasa federal vigente de $7.25 por hora, unos $13,000 dólares por año, y esté planeado para mantenerse allí en los siguientes dos años.

La cifra podría ser insignificante si no fuera porque de acuerdo con la Oficina de Estadísticas Laborales (Bureau of Labor Statistics), más de 200,000 trabajadores de Texas recibieron exactamente esta retribución por su trabajo y 177,000 ganaron menos. Es decir casi 380,000 personas para quienes la prosperidad de la que tanto alarde se hace es algo bien lejano.

En su discurso del Estado de la Unión de este año el presidente hizo un llamado a los estados para que incrementaran el salario mínimo, pero Texas hizo oídos sordos, algo bien particular cuando estados como Masachussetts, cuyo PIB solo alcanza los $400 millones de dólares pague en la actualidad a sus empleados un mínimo de $8 dólares por hora y esté planeando subir este pago a los $9 dólares en el 2015, $10 dólares en el 2016 y $11 dólares en el 2017.

¿Cuál es la razón para que la administración Rick Perry no incremente el salario mínimo en Texas? Evidentemente no puede alegar recesión económica. ¿Será que otra vez, como en el pasado, quiere llevar la contraria a la administración federal? Sin importar la respuesta, lo cierto es que no hay derecho a que haya pobreza en medio de tanta riqueza.

editorial@semananews.com