Inicio Actualidad ¿POR QUÉ NO SON COINCIDENCIA LAS TRAGEDIAS DE BALTIMORE Y NEPAL?

¿POR QUÉ NO SON COINCIDENCIA LAS TRAGEDIAS DE BALTIMORE Y NEPAL?

Baltimore es una de las ciudades más pobres y con mayor desigualdad social en los Estados Unidos y Nepal, por su lado, se encuentra entre los países más pobres y menos desarrollados del mundo.

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Baltimore-y-Nepal

Houston.- La tragedia golpeó fuerte esta semana al mundo. El sábado 25 de abril, un devastador terremoto de 7.8 grados en la escala de Richter sacudió la región del Valle Central de Nepal, que alberga una rica tradición cultural y natural con varios templos declarados patrimonio de la humanidad y el reconocido Monte Everest, la montaña más alta del mundo.

La catástrofe se ha cobrado hasta el momento más de 5,000 muertos, 11,000 heridos y 450,000 desplazados y las cifras siguen creciendo, a medida que avanzan las labores de rescate.

El lunes 27 de abril, una serie de graves disturbios se desataron en Baltimore (Maryland) durante el funeral de Freddie Gray, de 25 años, quien falleció el 19 de abril cuando estaba bajo custodia policial, por una lesión de la médula espinal, en circunstancias aún bajo investigación. El saldo de estos hechos fue de 34 jóvenes y 202 adultos detenidos, 144 coches y 15 inmuebles quemados, una situación que ha sumido a la otrora “Mejor ciudad de los Estados Unidos” en un estado de emergencia vigilado por miles de agentes del orden.

Hay dos factores que vale la pena analizar en estos dos hechos.

El primero de ellos es que las dos fueron tragedias anunciadas. Nepal está localizado sobre dos placas tectónicas, lo que la convierte en una región de alto riesgo sísmico. Esto significa que un movimiento telúrico como el registrado este fin de semana era algo que se preveía para este lugar, de hecho, los científicos ya habían pronosticado que un terremoto de hasta 8 grados en la escala de Richter podía ocurrir.

Lo ocurrido en Baltimore también se veía venir, ya que la población sigue viendo como por años y años aumentan las víctimas de la brutalidad policial, en especial contra las minorías, sin que las autoridades hagan nada al respecto. Tal como lo señaló el presidente: “ Esto no es nuevo, y no deberíamos fingir que es nuevo (…). Esto lleva ocurriendo décadas”.

Ahora bien, a esto hay que sumarle el hecho de que en los dos escenarios en donde ocurrieron los siniestros la pobreza y la indiferencia social se pasean rampantes.

Baltimore es una de las ciudades más pobres y con mayor desigualdad social en los Estados Unidos, con un 23% de su población (que sucede que es negra) viviendo bajo el umbral de pobreza. Nepal, por su lado, se encuentra entre los países más pobres y menos desarrollados del mundo, con casi la mitad de su población también bajo la línea de pobreza.

Por eso, yo diría que las coincidencias no existen y las tragedias sorpresa tampoco, mucho menos cuando se cocinan por largo tiempo en el caldo de la indiferencia, la inequidad, la falta de respeto y sensibilidad.

editorial@semananews.com