Inicio Actualidad OTRO HISPANO RECIBIRÁ LA INYECCIÓN LETAL EN TEXAS

OTRO HISPANO RECIBIRÁ LA INYECCIÓN LETAL EN TEXAS

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EJECUCION

Houston.- Licho Escamilla fue condenado a la pena capital por matar a un policía de Dallas que se encontraba en las afueras de un club nocturno, en donde el oficial estaba trabajando el fin de semana de Acción de Gracias en el 2001.

Con una serie de notas escritas por el mismo Escamilla, sus abogados intentaron lograr que su defendido fuera declarado culpable de asesinato y no recibiera la pena capital, pero no lo lograron.

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La siguiente es una de las notas escritas por Escamilla.

“Saludos a todos,

Mi nombre es Licho. Tengo 33 años de edad, soy hispano de Dallas, TX. He estado en el corredor de la muerte desde el 1 de noviembre de 2002 y seré ejecutado el 14 de octubre de 2015.

Nací en Irving (Texas), en el Hospital Baylor, el 3 de julio de 1982. Me crié en el oeste de Dallas, en un barrio conocido como Led Better, un vecindario de bajos ingresos en donde el 98% de los que residen son hispanos.

Crecer en Led Better no es un paseo por el parque y menos para los jóvenes. Vimos cosas que la gente dice: “Maldita sea, nada bueno. De verdad”.

Una de las madres de un amigo era una prostituta, no para conseguir drogas o porque le gustara, sino para pagar las cuentas y cuidar de la familia. Ella no tenía ningún transporte. A veces, cuando montábamos nuestras bicicletas por el barrio la veíamos con un cliente. Nosotros solo virábamos al verla, actuando como si no hubiéramos visto nada. A veces pasaba las noches en casa de este amigo y su mamá nos dejaba pedir una pizza y ver películas de adictos a las drogas. Éramos jóvenes y pensamos que ella era genial. Con estos antecedentes crecimos mis amigos y yo. Fueron tiempos difíciles, de aquí es de donde vengo, “My Home” la cual echo de menos todos los días, el Ghetto.

Ahora me encuentro en el corredor de la muerte. Tengo que hacer frente a esta situación de la mejor manera. No hay ningún libro, todo lo que puedes hacer es permanecer en modo de sobrevivencia. Tengo que sobrevivir a esta sentencia de muerte y permanecer cuerdo a la vez. Dicen que la adversidad saca a relucir los caracteres. Una persona débil se desmoronará en la adversidad, mientras que una persona fuerte, prosperará. Este confinamiento de mente, cuerpo y alma en una jaula de piedra ha agudizado el acero de mi mente, no porque no haya rehabilitación aquí. No hay ninguna, a excepción de la propia voluntad de vivir, aprender y mejorar por sí mismo. Tengo una voluntad de acero para vivir, amar y crecer, mi voluntad está llena de AMOR. Mis luchas en corredor de la muerte me han enseñado muchas cosas. Me he dado cuenta de que el dolor es la ruptura de la cáscara, que encierra nuestra comprensión y de ella he descubierto algunas verdades, sabiduría e incluso algunas alegrías, que me permite tener cierta fortaleza interna, que me permite sostener y buscar la extensión de la libertad.

Espero que me den la oportunidad de compartir esto con ustedes para formar lazos irrompibles más allá de esta piedra, que obliga a querer compartir a cambio de nada.

Saludos,

Licho”