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LOS ROCKETS SE CONVIERTEN EN LA ESPERANZA DE HOUSTON PARA VOLVER A TENER UN CAMPEÓ

Desde el 2007, ninguno de los cuatro equipos profesionales de Houston ha podido conquistar un campeonato. En medio de la sed de triunfo, los Rockets pueden ser la esperanza.

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Houston.- Ocho años sin un campeón es mucho tiempo, en especial para una ciudad que como pocas en el país se ufana de tener equipos profesionales en las cuatro disciplinas deportivas que mueven el bolsillo y la pasión: básquetbol, fútbol americano, fútbol y béisbol.

El triunfo ha sido huidizo para los de Houston y ya empiezan a acumularse los años y la angustia, al punto de que algunos han llegado a pronosticar que la ciudad se encuentra bajo una “maldición del 10”, en alusión al hecho de que pareciera que solo cada diez años la gloria baña a los de la urbe espacial.

Ya han pasado varias primaveras desde que el Dynamo, el equipo profesional de fútbol de Houston, obtuvo el máximo trofeo de la Liga Profesional de Fútbol de los Estados Unidos, MLS en el 2007; y muchos más desde que los Rockets se coronaron campeones de la Asociación Nacional de Baloncesto, NBA, en 1996.

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La escuadra roja se postula como un fuerte contendiente a llegar a la postemporada de la NBA y también carga en sus hombros las esperanzas de toda la ciudad espacial, que clama que uno de sus equipos se corone como máximo campeón.

Desde esas glorias, la metrópoli espacial no ha vuelto a saborear las mieles del triunfo, pero ahora hay una ilusión, porque se presiente que este año la victoria por fin podría llegar de la mano de los Rockets, quienes ya han acumulado seis victorias seguidas apenas empezando la temporada, algo que no sucedía desde 1996.

Los Rockets están haciendo historia, ya que son el primer equipo en la NBA que ha anotado más de 100 puntos y ha mantenido a sus contrincantes con menos de 100 puntos en cinco partido de forma consecutiva.

Aunque aun es temprano todo esto pinta para una temporada soñada y un boleto directo a la post temporada, que los podría llevar a convertirse en finalistas para obtener el tan deseado y anhelado anillo de campeones.

Parece que por fin la escuadra roja se ha convertido en un peligro real en la cancha para otras escuadras y en un auténtico contendiente para la gloria.

Dwight Howard y James Harden, quienes han sido el blanco de las críticas por tanto tiempo, por fin están demostrando su calidad, al punto de que ni se nota la ausencia de Chandler Parsons, que ha sido magistralmente reemplazado por el nuevo integrante Trevor Ariza, que se ha sabido acoplar con sus compañeros y no deja de sorprender con sus tiros de tres.

Los Rockets se encuentran en un buen momento y tienen muchas, o mejor, demasiadas ganas de traerse el anillo de campeones para su ciudad, como lo han puntualizado los mismo jugadores.

Los Toros

El otro equipo que también está en plena temporada son los Texans, pero no han demostrado un fuerte avance para ser contendientes en una final, todo lo contrario, tienen más partidos perdidos que ganados, se nota la desunión y no hay mucha esperanza de mejorar.

Las cosas estaban tan mal que a los seguidores no les dio nada de pena celebrar cuando anunciaron que Matt Schaub, quien fue el mariscal principal desde el 2003 hasta el 2013, se marcharía de la escuadra. Más de uno culpó a Schaub por la terrible temporada del 2013, durante la cual él mismo rompió el deshonroso récord de lanzar en un mismo partido cuatro pic-six, una intercepción que terminó en un touchdown para el cuadro oponente.

En reemplazo de Schaub llegó Ryan Fitzpatrick, un mariscal de campo sin mucho renombre que ha dejado a muchos con un deja vu de lo que fue Schaub. Tan mal le ha ido a Fitzpatrick que para el próximo encuentro será relevado por su tocayo, Ryan Mallet, el mariscal suplente y a quien tampoco se le tiene mucha fe.

Los fans tampoco se han podido recuperar de la pérdida de Case Keenum, uno de los favoritos de la afición por ser local, y a quien muchos querían ver como mariscal, aunque también hubo quienes aseguraron que él no llevaría a los Texans a la gloria.

A pesar de la desesperanza, el equipo cuentan con jugadores de la talla de JJ Watt, el mejor defensa en la actualidad y el mejor pagado y Arian Foster, el runningback que crea nuevas marcas en cada temporada de la NFL, quienes a pesar de sus méritos no se dan abasto para llenar los vacíos de equipo un equipo que no es ni sombra del que hace tres temporadas atrás se coronó como campeón de su conferencia y que fue calificado por los expertos como uno de los más opcionados a ganar un Súper Tazón en los próximos años.

Los naranja

El 2014 terminó de forma amarga para el Dynamo, el equipo de fútbol de Houston que se quedó sin gloria y sin entrenador.

La escuadra naranja se quedó sin timonel cuando Dominic Kinnear se marchó después de ocho años con el equipo. Kinnear se fue dejando su nombre plasmado para siempre en la historia del combinado, con un récord de dos copas consecutivas de la MLS (2006-2007) y nueve campañas, de las cuales logró siete participaciones en la postemporada.

También perdieron a otro pilar del equipo, el arquero Tally Hall, que había estado ahí desde el inicio de la franquicia y se fue para el nuevo equipo de la MLS el Orlando City.

A pesar de las tristezas, en sus cortos seis años de existencia, el Dynamo ha logrado lo que otros equipos con más experiencia no han alcanzado en la MLS, participando en cinco copas de la Confederación de Fútbol de Norte, Centroamérica y el Caribe (CONCACAF). También cuenta con jugadores como Boniek García, que con talento le brinda un rayo de esperanza a la escuadra para la temporada que se avecina.

El equipo tiene mucho que hacer si quiere volver a ser la escuadra ganadora que fue, porque desde el 2007 no ha podido subir al podio de campeón. Por ahora está en reconstrucción y en busca de su identidad, que se ha ido poco a poco con varios de los jugadores franquicia.

‘Stros

Los Astros son el equipo profesional más antiguo de Houston cuando en 1962 empezó con el nombre de Colt .45, pero a pesar de su historia, no hay podido conquistar un campeonato de la Serie Mundial.

De seguro muchos ya le han perdido la fe, pero no deberían, ya que desde hace varias temporadas el plantel está haciendo numerosos cambios para armar una escuadra que sea un legítimo contendiente a un campeonato a la cabeza del venezolano José Altuve, quien se acaba de coronar como el mejor jugador ofensivo de segunda base del 2014.

Los ‘Stros están invirtiendo en jugadores franquicia que serán una gran contribución cuando llegue el momento de demostrar quiénes son. La idea del plantel de béisbol es no solo crear un equipo, si no invertir en la formación de jugadores jóvenes que aseguren el triunfo futuro y la continuidad de la escuadra.

Le están apostando al futuro y es algo inteligente, hacer un semillero, pero ojala se vea los resultados en un futuro cercano porque la paciencia de los seguidores se está agotando.

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