Inicio Deportes LOS HOMBRES DETRÁS DEL UNIFORME DE VILLANO EN EL FÚTBOL: LOS ÁRBITROS

LOS HOMBRES DETRÁS DEL UNIFORME DE VILLANO EN EL FÚTBOL: LOS ÁRBITROS

Howard es un policía inglés que trabaja en Yorkshire Howard Webb es uno de los árbitros más respetados del mundo y que ya tuvo el honor de dirigir la final del Mundial 2010, en la que España se impuso 1-0 a Holanda. Fue muy criticado entonces por permitir a Holanda emplearse con violencia, pero es un icono del arbitraje, con su cabeza rapada y musculatura.

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TABLE_DEPORTESRío de Janeiro, Brasil.- Los oficios son variados: un farmacéutico “bailarín”, un policía inglés, un aficionado a la lucha libre, un millonario sueco, un vendedor de seguros y el propietario de una peluquería, desempeñaron un papel clave en el Mundial de 2014.

Pero este trasfondo tan variado de personalidades tiene un factor en común, en el campo todos visten el mismo uniforme, utilizan el silbato para dirigir los encuentros y, como novedad llevan en la cintura un spray para marcar las distancias en las faltas que se comentan en el Mundial, son los árbitros, los villanos.

Pero fuera del estadio cada uno de los 25 colegiados adquiere una identidad diferente, de lo más variopinta, que muestra el amplio espectro de posibilidades vitales que tiene el ser humano.

Un ejemplo es Noumandiez Doue, hizo historia en la segunda jornada del Mundial de Brasil al convertirse en el primer árbitro de Costa de Marfil en dirigir un choque de la máxima competición de selecciones, la victoria 3-1 de Chile sobre Australia. Además de ser uno de los mejores árbitros de África, el marfileño de 43 años es farmacéutico y “aficionado al baile”, según sus propias palabras.

Más conocida es la vocación por el arbitraje de Jonas Eriksson, millonario sueco que dirigió la victoria 2-1 de Estados Unidos a Ghana y un “clásico” en la Liga de Campeones europea. El sueco es conocido como “el millonario relajado”, debido a su carácter y a la fortuna de siete cifras (los medios han publicado más de 10 millones de euros) que tiene después de haber participado en el desarrollo de una empresa de derechos deportivos. Además fue jugador de fútbol antes de convertirse en árbitro.

Como ellos hay muchos más, que nos muestran el lado humano de estos hombres. No hay que olvidar las palabras del abogado alemán Felix Brych, famoso en su país por haber concedido al Bayer Leverkusen un tanto que no entró. “Somos árbitros, pero también somos personas normales”.