Inicio Deportes ENTRE LOS EXCESOS Y LA DISCIPLINA

ENTRE LOS EXCESOS Y LA DISCIPLINA

Nathan’s Hot Dog Eating Contest, es un espectáculo que atrae a personas de todas partes de Estados Unidos al igual que de otros países

COMPARTIR

Houston.- Empieza la cuenta regresiva 10, 9, 8,… los concursantes entran como en un estado de trance 7, 6, 5… en la mesa hay un sinfín de perros calientes y vasos de agua, 4, 3, 2… está a punto de iniciar el banquete, 1, ¡a comer! y los contendientes parecen máquinas devoradoras que no se detienen.

La escena hace parte de una curiosa modalidad “deportiva” conocida como comer a velocidad o comer de manera competitiva en la que los concursantes deben consumir la mayor cantidad de comida en un periodo de tiempo determinado.

Al igual que en cualquier otro “deporte”, el comer competitivo tiene dos grandes ligas, la Major League Eating (MLE), antes conocida como Federación Internacional de Comedores Competitivos (IFOCE) y la Asociación de Comedores Competitivos Independientes (AIE) que son las entidades rectoras cuando de regular a los comedores desaforados se trata.

Un poco de historia

Las competencias de comida se originaron desde comienzos del siglo XX, pero recientemente han obtenido mucha popularidad gracias a la emisión del Nathan’s Hot Dog Eating Contest, una competencia de consumo de perros calientes que se celebra desde 1916 en la Isla de Coney, en Nueva York.

mujeres comelonas

Este evento es el más reconocido y prestigioso de todos y a diferencia de otros concursos de comedores de la MLE, aquí se permite a los competidores remojar sus alimentos antes de tragarlos para acelerar el proceso y hacer más fácil la ingestión.

“Inicie esta aventura hace 4 años por curiosidad en la celebración de mi cumpleaños cuando me comí como 10 omelettes, mis amigos se quedaron boquiabiertos y me sugirieron que participara en las competencias de comer”, explico Pablo Martínez, quien solo lleva un año en este “deporte”. Los concursos por lo general duran menos de 15 minutos y la comida más popular son los perros calientes, pero también se consumen pastas y postres, entre otros alimentos.

“Hasta ahora solo he participado en las competencias de perros y cuando los estoy comiendo me trato de concentrar mucho porque esto es más mental que físico”, aseguró Martínez, quien practica yoga antes de cada competencia.

Con una sonrisa, Martínez confesó que después del concurso se siente un poco miserable, aunque este deporte es algo que le gusta hacer. “No hago nada, solo me acuesto un rato mientras se me baja la llenura”.

Comer de manera competitiva es una práctica popular en los Estados Unidos, Canadá y Japón, donde se organizan eventos profesionales en los que se ofrecen varios premios, incluyendo dinero en efectivo, en sumas que pueden alcanzar los miles de dólares.

Tácticas

Para coronarse como campeones, los comedores competitivos ha desarrollado variadas técnicas que echan mano de diferentes elementos.

“A mi la táctica que más me gusta es la Chew dog che bun, que consiste en eliminar primero las salchichas, después me concentro en el pan, lo remojo, lo vuelvo una bola, le saco un poco el agua y me lo como, así repito el proceso hasta terminar”, reveló Juan More bite Rodríguez, quien obtuvo su apodo –que en español significa “una mordida más” – por su voraz apetito.

También usa la Shoudt, una táctica en la que salta hacia arriba y abajo para acelerar el proceso de deglución ayudado por la gravedad. Otro método consiste en apretar su estómago para empujar la comida hacia abajo y liberar espacio para seguir comiendo más.

Otros comedores utilizan la maniobra de Valsalva, que consiste en taparse la nariz y mantener la respiración, lo cual cierra la vía aérea y supuestamente aumenta el movimiento de presión del esófago conocido como la perístasis, pero no se sabe con seguridad si al final sí ayuda a ingerir más.

eat

Seguro

Aunque algunos médicos y especialistas aseguran que consumir tanta comida puede causar obesidad, diabetes o incluso la muerte en pleno concurso, hasta ahora no se ha registrado un incidente mayor en las competencias.

A pesar de eso, en cada justa hay personal médico para atender cualquier emergencia y la MLE no acepta la participación de “atletas” menores de 18 años de edad por razones de seguridad. Y aunque muchos podrían pensar que el sobrepeso es la regla en el físico de los participantes, la mayoría de ellos son delgados, ya que si el cuerpo tiene demasiada grasa se dificulta ingerir la comida. Eso sí lo que tienen quienes practican esta disciplina es un estómago más grande, ya que un estudio de 2007 publicado en el American Journal of Roentgenology encontró que los estómagos de los comedores competitivos pueden crecer cuatro veces mas del tamaño de un estómago normal.

Con todo esto en mente, si usted se anima a participar en este tipo de competencias recuerde que en Houston siempre hay rondas de calificación.

Ahora bien, si no le gustan los perros calientes, no se preocupe, porque en la ciudad espacial y sus alrededores hay concursos de diferentes tipos de comida durante todo el año, claro, todo tiene su truco y se recomienda que busque información y se asesore de un médico antes de embarcarse en esta aventura de comelón.